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No me gusta la competir, aunque suene raro en estos tiempos, no creo que lleve a ningún sitio más que al sufrimiento y al estrés .

Nunca me gustó, ni siquiera cuando era niña, bueno, mucho menos cuando era niña, la verdad.

La idea de tener que ser siempre mejor que alguien me agota.

 

No quiero decir con este post que la competencia sea mala, porque en mesura y bien entendida es  motivadora, nos impulsa a esforzarnos para mejorar, aprender y superarnos.

La que no me gusta es la competencia enfermiza, la que corroe, la que hace que algunas personas enfermen deseando ser siempre mejor que el vecino, que su pareja, que sus padres, que sus compañeros de trabajo, tener un coche o una casa mejor que la del amigo o tener mejores trajes . Estas personas  viven la vida de los demás, siguen los objetivos de los demás, y cumplen con las expectativas de los demás, y lo peor es que ni siquiera se dan cuenta. Mejor que quién? Mejor que qué? Hablamos de “ser” o de “tener”? Sufrimiento y más sufrimiento.

No me interesa competir así, cada persona es única. Cada uno de nosotros tiene un valor en sí mismo que debe descubrir,  eso que te hace excepcional y no hay competencia que valga. Estar siempre pendiente de lo que hacen o tienen los demás resulta tremendamente agotador, ¿no crees?.

Me gustan las personas  que se ayudan, se complementan y se atreven a ser ellos mismos, sin miedo. Los que se atreven a darse buenos consejos, los que son sinceros y van de frente.   Eso denota respeto, seguridad y amor por uno mismo y por lo que está haciendo.

No establezco mis objetivos esperando superar a nadie sino a mi misma, a todos los niveles. No dejo que nadie me imponga objetivos, pero tampoco dejo la responsabilidad de alcanzarlos en manos de otras personas, porque esa es mi responsabilidad.

Intento rodearme de personas que me enriquecen, personal y profesionalmente, de gente que me aporta valores, pero la única competición que me interesa es la que llevo conmigo misma para convertirme cada dia en mejor profesional, mejor madre, mejor hija, mejor hermana, mejor pareja, mejor amiga, en definitiva…  mejor persona.

 

Cio Núñez

Un comentario “Competir con uno mismo

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